Sexting
Enviar, pedir o reenviar fotos, videos o mensajes sexuales por celular o redes. Lo que se envía deja de estar bajo tu control.
InicioConoce el ciberacoso
Qué es, cómo afecta a las mujeres y adolescentes, las formas que toma y lo que dice la ley. Información breve; abre cada tema si quieres leer más.
Es un comportamiento agresivo e intencional que usa la tecnología —redes sociales, mensajes, juegos en línea— para hostigar, amenazar o humillar a otra persona. Basado en Hinduja y Patchin (2010).
Creció junto con las redes sociales y los celulares. No es "un juego" ni "cosas de internet": lo que pasa en línea tiene efectos reales en la vida, la escuela y la salud de quien lo vive.
Quien agrede suele ocultar su identidad detrás de perfiles falsos.
Te puede alcanzar en cualquier lugar, incluso en tu casa.
Ocurre en tiempo real y se comparte en segundos.
Lo publicado puede quedarse en línea por mucho tiempo.
En México, las mujeres lo viven más que los hombres, y la brecha es mayor en las jóvenes. También cambia el tipo de agresión: a ellas les llegan más insinuaciones sexuales y contenido sexual que no pidieron.
Fuente: INEGI, MOCIBA 2025. Porcentajes de la población usuaria de internet (por edad) y de quienes vivieron ciberacoso (situaciones y efectos).
El ciberacoso puede provocar ansiedad, tristeza profunda, baja autoestima y, en los casos más graves, pensamientos suicidas. Las investigaciones han encontrado que quienes lo viven tienen más riesgo de pensar en hacerse daño (Hinduja y Patchin, 2010). Si te sientes así, habla hoy con alguien: la Línea de la Vida, 800 911 2000, atiende las 24 horas.
No son los únicos, pero son los que más aparecieron en nuestra encuesta. Abre cada uno para leer la explicación completa.
Enviar, pedir o reenviar fotos, videos o mensajes sexuales por celular o redes. Lo que se envía deja de estar bajo tu control.
Un adulto finge amistad con una persona menor de edad para ganarse su confianza con fines sexuales.
Buscar y publicar datos personales de alguien —dirección, teléfono, escuela— para exponerla o intimidarla.
Burlas, apodos, comentarios humillantes o amenazas para hacer daño, dar miedo o manipular.
Todas las formas de violencia digital buscan lo mismo: dañar a la víctima. El daño puede durar mucho después de que el acoso termina.
Depresión, ansiedad y estrés son frecuentes, y pueden seguir aun cuando el acoso ya terminó. Como puede ocurrir en cualquier momento y lugar, muchas víctimas viven con miedo e inseguridad constantes, con la sensación de que no pueden escapar.
También aparece el aislamiento: para evitar más ataques, algunas mujeres se alejan de sus amistades, de la escuela o de las redes, y les cuesta convivir con normalidad.
El daño a la reputación es uno de los efectos más fuertes: comentarios malintencionados, información privada difundida o contenido falso pueden generar desconfianza y rechazo de amistades, familia y compañeros.
En la escuela y el trabajo, la presión y la humillación pueden afectar el desempeño y llevar, incluso, a abandonar los estudios o un empleo. Por eso la violencia digital no es sólo "algo de internet": puede acompañar a una persona durante años.
En México, la ley reconoce cada vez más estos delitos. El Código Penal Federal y los códigos de los estados contemplan conductas como el acoso, el robo de identidad, la extorsión y la difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
La violencia digital está reconocida en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y Yucatán reformó en 2019 su Código Penal y su ley estatal de acceso de las mujeres para incluir el ciberacoso. Conoce la Ley Olimpia.
No es una sola ley, sino un conjunto de reformas impulsadas por Olimpia Coral Melo, quien vivió la difusión de un video íntimo sin su consentimiento. A nivel federal se publicaron en junio de 2021 y reconocen la violencia digital como una forma de violencia contra las mujeres.
Si la persona en las imágenes es menor de 18 años, se trata de un delito todavía más grave, aunque haya habido "consentimiento".